Desde 1979, Rocío Guardia y Martha I. García se han destacado por la originalidad e innovación en sus diseños. Egresadas de la Escuela de Diseño y Artesanías del Instituto Nacional de Bellas Artes, decidieron desde esa fecha, dar a la Plata su calidad de metal precioso.

 


Entré a la Escuela de Diseño y Artesanías del Instituto Nacional de Bellas Artes buscando desarrollar una necesidad creativa. Ahí me enamoré de la plata y descubrí el enorme potencial de este maravilloso metal. Hacia el final de la carrera conocí a Rocio, mi socia desde entonces, y juntas creamos PLADI y abrimos nuestra primera tienda en 1981.

Es difícil expresar en unas líneas lo que han sido casi 25 años de trabajo constante, día a día, buscando siempre nuevas formas, nuevas técnicas, nuevos materiales y las últimas tendencias para adaptar los diseños a la moda pero sin perder mi propia personalidad, etc. Estos han sido años ricos en conocimiento y experiencias.
 
Esta experimentación me llevó a modelar en tamaños cada vez más grandes, y así he logrado hacer también escultura tanto en plata como en bronce y cerámica. Es increíble cómo cada material nos brinda la oportunidad de decir cosas diferentes, de expresarnos de muchas maneras.

Otra línea de diseños que disfruto mucho es la de objetos para la casa o la oficina. Por ejemplo la línea de relojes de mesa, o las parejas sentadas en geodas o cuarzos; también los marcos, las cajas o los objetos de escritorio. Mi intención es que estos objetos digan algo, que se conviertan en mensajeros entre quien los diseña y quien los adquiere.
 

Rocio y yo participamos dos o tres veces al año en exposiciones artísticas en galerías tanto de México como del extranjero. En el año 2000 gané el 1er. lugar de escultura en el concurso convocado por la Cámara de la Industria de la Joyería de Jalisco.

Hago joyería porque creo en la necesidad del ser humano de adornarse. A través de la historia encontramos infinidad de objetos que lo confirman. Estudié en la Escuela de Diseño y Artesanías del Instituto Nacional de Bellas Artes en los años 70, cuando estaba en la Ciudadela. Desde entonces no he dejado de trabajar en este maravilloso oficio que me ha permitido vivir haciendo lo que me gusta.

La mayoría de mis diseños son en plata porque es un metal hermoso por su color, porque se pueden dar diferentes tonalidades y texturas, porque también admite diseños mucho más grandes y complicados sin que esto los haga ostentosos. Martha y yo tenemos nuestras tiendas PLADI desde l981 y eso nos permite trabajar con gran libertad los diseños que nos gustan, hacer piezas únicas, numeradas, de producción, personalizadas y en todos los casos con igual placer.

Desde que iniciamos nuestro trabajo profesionalmente hemos participado en exposiciones en diferentes galerías en México y en el extranjero, como la librería Rizzolli de Nueva York, el Centro Pompidou en Parías, la Galería de Lourdes Chumacera en México. Recientemente expusimos en Monterrey, Guadalajara, Puebla y en la casa de Quintana Roo en el Distrito Federal, y actualmente nos estamos presentando en Colombia.